viernes, 2 de mayo de 2014

EL LIBRO DE LOS LIBROS

No ha habido otro libro en la historia de la humanidad que haya sobrevivido a los más fieros ataques para ser destruido que la Biblia. No hay ningún otro que haya sido escrito por tal diversidad de autores entre los cuales hubo eruditos, militares, ministros, pastores de ovejas, reyes, sabios, profetas, pescadores, médicos y hasta cobradores de impuestos. Ninguno que compile manuscritos de 15 siglos de historia. Ningún otro que haya sido traducido a más lenguas en el mundo y, del cual se hayan hecho más impresiones. Así como tampoco, ningún otro que haya tenido una influencia tan profunda y trascendente en la vida de sus lectores.

Las escrituras hebreas constituyeron la Biblia de la Iglesia cristiana de los primeros tiempos. El primero en reconocer la Biblia Hebrea como las Sagradas Escrituras fue nuestro Señor Jesucristo. A lo largo de su ministerio, Jesús citó innumerables veces el contenido de las escrituras que componían el libro sagrado del pueblo de Israel, recopilado por primera vez en el siglo III a.C, lo que conocemos hoy en día como el canon judío o la norma judía; es decir, la lista de libros aceptados oficialmente constituidos por la denominada ley, los libros de los profetas y aquellos conocidos como los escritos entre los cuales se encuentra uno de los más leídos, el libro de los Salmos. La mayoría de estos libros, conocidos hoy por la Iglesia cristiana como el Antiguo Testamento, fueron escritos en hebreo y arameo.

En la actualidad, la Iglesia cristiana tanto católica como protestante no hace ninguna distinción entre las predicciones de los profetas y las declaraciones de Cristo, reconociendo de esta manera que el Mesías tan esperado y anhelado por el pueblo judío se personificó en Jesús de Nazaret, el Salvador del mundo. Después de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo, el día de Pentecostés marca un nuevo comienzo para las sagradas escrituras. Los discípulos, testigos de la obra de Jesús y arquitectos de la Iglesia comenzaron a escribir no solo la vida y obra de Cristo sino también la obra de las primeras iglesias fundadas, las enseñanzas de los apóstoles y las revelaciones que recibieron del Espíritu Santo.

Los materiales usados para los diferentes manuscritos que más tarde formarían la Biblia fueron materiales perecederos como piel de cordero, piel de cabra y papiro, vulnerables a la humedad, el moho y distintas clases de gusanos. Por esta razón, la preservación de las escrituras dependió siempre de la labor de los copistas, quienes se dedicaban a mantener copias fieles de los pergaminos. La colección de manuscritos más antigua que se conserva de la Biblia Hebrea, se conoce como el Códice de Leningrado y se encuentra en la biblioteca de dicha ciudad, hoy San Petersburgo. De lo que conocemos como el Nuevo Testamento existen más de 5.300 manuscritos solo en el idioma griego, más de 10.000 en latín y en total han sobrevivido más de 24.000 manuscritos que contienen el texto del Nuevo Testamento en diferentes lenguas.

La Biblia fue el primer libro impreso que salió de la imprenta del inventor Johannes Gutenberg en el año 1455. Las divisiones en capítulos se añadieron a la Biblia cristiana por el arzobispo inglés Stephen Langton alrededor del año 1200 d.C. La división de los capítulos en versículos se le atribuye a Bombers (1547).  En el año 303 d.C el emperador Diocleciano en su persecución contra la Iglesia mató a cientos de cristianos y destruyó una gran cantidad de manuscritos. Sin embargo, como mostrando su carácter eterno, 22 años más tarde en el 325 d.C Constantino le dio a la Biblia el carácter de autoridad infalible.

Hoy la Biblia continúa siendo el libro más impreso en el mundo entero, se calcula que se hacen unos 60 millones de copias cada año. Además existe un gran número de versiones en las que se puede leer, desde un lenguaje muy antiguo hasta un lenguaje contemporáneo. También se puede obtener gratuitamente en diferentes portales en Internet para ser leída en computadoras, tabletas o teléfonos inteligentes. En muchísimas cadenas de hoteles en el mundo se puede encontrar en cada mesa de noche. Existen innumerables diccionarios bíblicos, concordancias y toda clase de libros destinados al estudio de la misma.

A pesar de ser un libro sagrado, su contenido es tan divino como humano; pues expresa tanto la voluntad de Dios como la naturaleza pecaminosa del comportamiento del hombre. La Biblia nos narra la historia del pueblo de Israel, sus luchas, sus triunfos, sus desaciertos y su relación con Dios. Nos profetiza sobre un mesías, un salvador que vendría para librar a este pueblo de sus opresores. Luego, nos muestra a ese mesías en Cristo; ya no solo el redentor que esperaba Israel, sino el Salvador para toda la humanidad. La Biblia es la guía para la vida cristiana, luz para nuestro camino, agua que sacie nuestra sed, verdad que nos confronta y corrige, paz para nuestras almas.

"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán". Marcos 13:31

ROSALÍA MOROS DE BORREGALES 

rosymoros@gmail.com

http://familiaconformealcorazondedios.blogspot.com

@RosaliaMorosB

No hay comentarios.: