domingo, 3 de octubre de 2010

PROVERBIOS


         Uno de los libros que más me gusta de la Biblia es el libro de Proverbios, de la llamada literatura sapiencial, de la época del rey Salomón. Este libro recoge en forma de máximas, refranes y poemas la antigua herencia de la sabiduría de Israel; además de las colecciones atribuidas a la sabiduría popular mesopotámica, egipcia y de otros pueblos del antiguo Oriente Medio.
         Solo basta con dar un vistazo a lo largo de sus 31 capítulos, para darnos cuenta del inmenso tesoro que representa en asuntos de la moralidad, de las buenas costumbres, de los hechos de la vida cotidiana del hombre y su familia, de la instrucción y de los negocios.
         Hoy quisiera referirme al capítulo 6 versículos 16-19. “Hay seis cosas que detesta el Señor, y hasta siete que le causan horror:”
-         La mirada despreciativa”: En otras versiones dice, los ojos altivos. Aquellos que enfermos de poder se sienten demasiado grandes, que se tienen a sí mismos en un más alto concepto del que deberían tener. Aquellos que ven a los demás como inferiores, subestimando sus capacidades.
-         La lengua mentirosa”: Los que hablan con engaño, pretendiendo justificar sus malas obras. Aquellos que ocultan su verdad detrás de palabras adornadas. Aquellos que con el verbo pretenden llenar el inmenso vacío de la falta de sus promesas.
-         Las manos que derraman sangre inocente”: Hombres que usan vidas que no les pertenecen, que derraman sangre en justificación de causas propias. Aquellos que envían al inocente al frente como escudo y defensa de ellos mismos.
-         El corazón que maquina pensamientos inicuos”: Hombres que se sientan a planificar la maldad, que tienen estrategias inspiradas por el propio infierno que hay en sus corazones, infladas por sus deseos de ambición, de poder, de destrucción.
-         Los pies que corren presurosos a hacer el mal”: Aquellos que van por el mundo dejando una huella de dolor y miseria a cada paso. Aquellos que no actúan a la luz del día  sino  que en las horas de la oscuridad ejecutan su maldad.
-         El testigo falso, que dice mentiras”: El amigo que encubre la falsedad del otro. Los que dan su palabra en defensa de hechos punibles. Los que testifican en bien de aquellos que han hecho el mal. Los que tejen cuentos de horror disfrazados de piedad.
-         El que siembra la discordia entre hermanos”: El hombre que provoca a un hermano contra otro. El hombre que le dice al necesitado- tu no tienes porque tu hermano te ha quitado lo que te pertenece-. Aquel que toma ventaja de las diferencias entre hermanos, amigos y compatriotas para hacerles creer que la fuerza del uno se basa en la debilidad del otro. Aquel que divide una casa contra si misma…

Creo que estos proverbios son un excelente instrumento para medir a nuestros líderes, a los que por ahora están en el poder, y a aquellos que pretenden estar en un futuro.
Es necesario que como país agudicemos nuestras conciencias bajo la luz de la Sabiduría. Es de capital importancia, que comencemos a discernir las intenciones y los deseos de los corazones de aquellos que elegimos para que guíen el rumbo de nuestra patria.
Tenemos el poder de decidir, debemos ejercer nuestro derecho, somos libres para hacerlo, pero hagámoslo con sabiduría.


Rosalía Moros de Borregales